Instala WordPress en un hosting

Dada la presencia de las webs en nuestro día a día, a continuación detallaremos la instalación de WordPress, un sistema de gestión de contenidos (CMS) enfocado a la creación de cualquier tipo de sitio web. WordPress es a su vez libre y gratuito. Podremos descargar una versión completa en www.es.wordpress.org . Hemos de mencionar que esta misma web ha sido creada mediante este sistema de gestión de contenidos.

Para instalar WordPress necesitaremos un hosting (alojamiento web). Mi recomendación es la de usar www.one.com/es/, ya que ofrece dicho servicio de manera gratuita durante un año y, además, nos provee un dominio para nuestra web. Otra de las ventajas que nos ofrece este proveedor es la de ser español y, por lo tanto, la de tener soporte en nuestro idioma.

Los pasos a seguir para obtener nuestro dominio, hosting e instalar WordPress son los siguientes:

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  • Introducir el nombre de dominio que queremos y comprobar su disponibilidad.

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  • Seleccionar el tipo de dominio que deseamos para nuestra web.

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  • Una vez comprobada la disponibilidad de nuestro nombre de dominio, tendremos que registrar nuestros datos para poder continuar.

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  • Completaremos los datos necesarios para poder tener nuestro hosting y dominio completamente funcionales.

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  • Una vez completado y finalizado el proceso de registro en one.es y con nuestro hosting y dominio activos, podemos acceder con nuestros datos al panel de control que nos ofrece dicha web. Dentro encontraremos diferentes opciones para gestionar nuestra cuenta, pero nos centraremos en dos de las que podemos utilizar para instalar WordPress.

Desde la opción “File Manager” podremos hacer una instalación desde cero de WordPress, y para ellos debemos seguir los siguientes pasos:

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  • Descarga el paquete de la última versión WordPress y descomprímelo en una carpeta vacía de tu ordenador.
  • Abre el archivo wp-config-sample.php con un editor de texto plano y rellena los datos de la conexión a tu base de datos.
  • Guarda el archivo como wp-config.php.
  • Sube todo a tu servidor.
  • Abre http://tudominio.com/wp-admin/install.php en tu navegador. Con esto deberán crearse las tablas necesarias para tu sitio. Si hay algún error, haz el favor de revisar tu archivo wp-config.php y probar de nuevo.
  • Anota la contraseña que se te proporcionará o elígela tú mismo (desde WordPress 3.0 y en versiones anteriores se genera automáticamente).
  • El programa de instalación te enviará entonces a la página de acceso. Accede con el nombre de usuario elegido (o  admin en versiones anteriores a WordPress 3.0) y la contraseña creada durante la instalación. Ahora podrás hacer clic en ‘Perfil’ y cambiar la contraseña.

La opción más sencilla y que nos ofrece one.es es la de “1-click de WordPress”. Esta opción nos permitirá instalar WordPress automáticamente siguiendo estos pasos:

  • Haz clic sobre Nueva Instalación.
  • Selecciona un idioma y ubicación para tu blog. Por defecto, tu blog se ubicará en el directorio raíz de su dominio, pero también podrás ubicarlo en un subdominio.
  • Haz clic sobre Instalar.
  • Lo siguiente será crear un administrador para la instalación de WordPress. El perfil del administrador se usará para iniciar sesión en el apartado de WordPress de su blog.
  • Haz clic sobre WPadmin.
  • Introduce un título para tu web.
  • Introduce un nombre de usuario, dirección de correo electrónico y contraseña de administrador.
  • Haz clic sobre Instalar WordPress.
  • Una vez completados estos pasos, podrás iniciar sesión y empezar a modificar tu web a tu gusto, añadir entradas, páginas, plugins…

Tras instalar WordPress podrás personalizar la plantilla, añadir páginas, menús, plugins, imágenes, vídeos, crear diferentes usuarios/administradores para la web, una tienda para vender tus productos… Todo lo que se te ocurra, y, en la mayoría de las veces, gratis. Aquí tienes un ejemplo del panel de administrador de WordPress desde el que podrás dar rienda suelta a tu imaginación y crear una web con el mejor contenido posible.

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¡Adiós Internet Explorer!

El famoso y conocido mundialmente Internet Explorer, creado por Microsoft para el sistema operativo Microsoft Windows, está a punto de desaparecer.

El fin de Internet ExplorerCirculan ya por la red muchas noticias acerca de este acontecimiento. Lo cierto es que la competencia entre navegadores web cada vez es mayor.

Se ha propuesto un final programado para este buscador, así lo anunciaba el director de marketing de la empresa informática estadounidense, Microsoft. No se comercializará a partir de la próxima versión, es decir, Windows 10. Será remplazado por un nuevo sistema, llamado “Project Spartan”.

En los comienzos del siglo XXI este era utilizado por el 95% de los usuarios de Internet, la competencia no suponía ningún problema. Pero aparecieron Firefox y Chrome de Google, lo que supuso un incremento progresivo de la competitividad. Actualmente el 50% de usuarios elige utilizar Chrome, Firefox y Explorer tienen un 20% aproximadamente cada uno, sin olvidar otros como Safari.

Project Spartan nace para aportar una nueva imagen, para alcanzar el máximo nivel de competitividad ofreciendo nuevos y mejorados servicios. Se trata de un navegador más rápido. Aun así el nacimiento de este nuevo navegador no supondrá el final de Internet Explorer al completo, pues este seguirá operativo en algunas versiones de Windows 10 con fines de compatibilidad.

Realmente se trata de un “lavado de cara” pues desde hace unos años Internet Explorer ha ido ganándose una muy mala fama. Su declive ha llegado hasta este punto, ver que alguien utiliza este explorador se ha vuelto extraño y síntoma de burla. Cada vez más la gente ha ido cambiando de navegador, al ver que otros le dan mejores resultados, más eficacia y a una velocidad mayor, no se lo han pensado mucho y han decidido optar por otros navegadores.


PROJECT SPARTAN, PISANDO FUERTE

Las primeras pruebas de rendimiento a las que ha sido sometido el nuevo navegador de Microsoft demuestran que este supera a Chrome en diferentes aspectos. Microsoft llevará a cabo una mejora de su imagen. Esto no es más que un proyecto, pues está en la fase inicial, en la etapa de desarrollo. Se están realizando correcciones de errores y mejoras de velocidad.

Project SpartanA pesar de su éxito antes de lanzarlo, Microsoft aun no debe celebrar su victoria. Lo que no se puede negar es que es buena señal observar que se realizan mejoras con respecto a las versiones anteriores.

Blue Board, base de datos de fiabilidad de las agencias de traducción

En la lista de las herramientas básicas del traductor profesional creo que la Blue Board se encuentra (o debería encontrarse) entre las cinco primeras.

proz.com

Blue Board es una base de datos que contiene la puntuación media que le dan a las agencias de traducción, y otras empresas que han encargado traducciones, los traductores. Se trata de que entre todos sepamos hasta que punto nos merece la pena aceptar un encargo desde cierto cliente, si nos va a pagar bien, si nos va a pagar a tiempo, si nos va a poner pegas durante el trabajo, etc. En definitiva una herramienta de uso fácil que cualquiera que se gane la vida en esto de la traducción agradece.

Ánimo y a teclear duro.

¿Traduces Apps de Android? instálate un emulador

Aunque todavía no es especialmente llamativo, el mercado de la traducción se está abriendo cada vez más a las apps. En el mundo Android, tan heterogéneo en cuanto al número y tipo de terminales (varían de tamaño de pantalla, velocidad de procesador, ROM, smartphones o tablets…), la cosa es algo más complicada que en el mundo Iphone.

Después del proceso de la localización siempre es positivo comprobar el software. Eso permite que se verifique:

  • la visualización de los diálogos de menús
  • que un término concreto se encuentre en el lugar precisado por el cliente
  • que los gráficos estén en su sitio y se vean en condiciones
  • comprobar la neutralidad cultural de los gráficos
  • que el contexto sea el correcto…

Todo esto aporta un valor añadido a la localización: aumenta su calidad. Pero el problema es evidente: ¿cómo es posible realizar todas estas comprobaciones sobre un terminal que, posiblemente, no tengamos? ¿cómo podemos verificar que el comportamiento del software será el mismo independientemente del terminal? ¿que nuestra traducción no ha estropeado algo?

Aquí entran en acción los emuladores. Se trata de programas que permiten simular el comportamiento de una máquina sobre otra. Es decir, que nos dejan instalar una app de Android, un programa de Windows, o un ver fichero de Linux independientemente del sistema operativo con el que estemos trabajando trabajemos. Para ello, generalmente emplean una máquina virtual.

Después de probar diferentes emuladores Android que circulan por la Red (Windroy, BlueStacks, YouWave, Android SDK) he llegado a la conclusión de que el mejor es Genymotion. ¿por qué? es el más rápido, el que consume menos recursos del ordenador y el que se puede configurar mejor, ya que funciona sobre la Virtual Box de Oracle, emulador totalmente adaptable a nuestras necesidades, máquina, etc.

Logo de Genymotion

Genymotion

Genymotion es gratuito, sólo es necesario darse de alta, seleccionar el sistema operativo con el que trabajas (acepta Windows, Mac y varias distribuciones de Linux), instalarlo en tu ordenador y listo. Para que funcione correctamente viene bien tener descargado el kit de desarrollo Android SDK (también gratuito). No tiene mucho misterio la cosa, pero si quieres una explicación más detallada aquí te pongo un vídeo donde se explica, paso a paso, cómo realizar el proceso:

Una vez instalado sólo tendrás que seleccionar la imagen de Android con la que quieres trabajar. Entre ellas: Galaxy Nexus, Galaxy S4, HTC One, Xperia Z, Nexus (7, One, S) o el genérico para tablets de 7 y 10.1 pulgadas.genymotionY ya tenemos listo nuestra tablet o smartphone dentro de nuestro Windows. La forma de trabaja es idéntica a la de un dispositivo Android, con la salvedad de que el ratón hace de dedo 🙂 Es posible acceder a Google Play, bajarse e instalarse cualquier programa, instalar una apk con nuestra localización hecha, instalar la apk del cliente para ver cómo funciona… En fin, que ya no hay excusas.

Documentación aplicada a la Traducción: el manual de campo

Bueno, y por fin llegó el día.

Cuatro meses de largo y arduo trabajo han dado lugar al fin de la edición, maquetación y publicación de Documentación aplicada a la Traducción: el manual de campo“. 

Se trata de una recopilación de las entradas del blog Documentación aplicada a la Traducción editado por el profesor José A. Senso del departamento de Documentación aplicada a la Traducción de la Universidad de Granada. Con esta obra se ha tratado de aportar una versión “portátil”, altamente personalizable (por el formato para el que ha sido preparada) y funcional, para que todo aquel que encuentre un recurso que considere de su conveniencia pueda llevar siempre a cuestas una copia impresa de la entrada a la que hace referencia dicho recurso.

 No ha sido un proceso corto ni sencillo, y prueba de ello son los cuatro meses de trabajo y los más que probables fallos de maquetación que aún pueden quedar por resolver (y que serán resueltos en futuras entregas). Lo que sí ha sido, es un proceso enriquecedor que me ha permitido aprender algunas cosillas sobre los tejemanejes del mundo editorial a distintos niveles y me ha parecido de lo más interesante.

Como anécdota destacaré que, cuando fui a sacar el número de depósito legal en la Biblioteca de Andalucía pude constatar que no tenía ni idea ni de que pretendía ni de como llevarlo a cabo. Mi intención era crear un registro legal que diese fe de que yo soy el creador de dicha obra, bien, con esto en mente fui a la oficina pertinente de la Biblioteca de Andalucía y allí me explicaron que el registro es una cosa y el depósito legal es otra. Básicamente el registro, se hace en la oficina de patentes previo pago de unas tasas (ni idea del precio que rondan) y nos permiten cobrar derecho de autor. Debido a que yo, ni puedo ni quiero cobrar derechos de autor (considero que la cultura debe estar al abasto de la mayor cantidad de gente posible) por esta obra,  y tras hacérselo saber la bibliotecaria que me atendió me explicó que en ese caso lo que tenía que hacer era un depósito legal.

El deposito legal simplemente consiste en: darse de alta como editor, solicitar un número de depósito legal, y una vez tenemos el número de depósito legal, imprimir cuatro copias de la obra incorporando el número de depósito legal en todas ellas y entregarlas en la biblioteca, así de sencillo. Destacar que por estos trámites no se nos cobra tasa alguna, que las copias para depósito pueden ir en cualquier formato mientras contengan todo lo que queramos dejar constante de depósito de nuestra obra, y que como depositarios solo tendremos que pagar las copias y su encuadernación.

Espero que el libro os sea de la mayor utilidad posible, y lo disfrutéis.

Y se hizo la luz

Esta entrada es algo personal. Si recordáis hace un tiempo hablamos de el software libre y comenté que estábamos trabajando en un proyecto para migrar y remodelar el sitio web Aulaint.ugr.es.

LogoAulaInt

Pues bien, hoy me complace enormemente anunciar que ha nacido Aula.Int. Han sido cuatro meses de trabajo muy duro en el que un equipo de expertos (entre ellos Jose) y  coordinados por la doctora Mª Dolores Olvera Lobo, hemos recopilado, catalogado, editado y preparado una enorme cantidad de información para ponerla a disposición de todos los traductores e intérpretes, o aspirantes a tales, con la finalidad de aunar en un solo sitio web la mayor cantidad de recursos posibles. Sigue leyendo

Sobre el “open source”, sus bondades y su necesidad

Muchos somos los que hemos oído hablar del termino “open source” o del mal traducido “software libre” (la traducción correcta es “código abierto” ya que software es un préstamo y libre es un calco del inglés “free” y no está correctamente empleado), traducciones a parte sabemos ¿A qué hace referencia “open source”? ¿Por qué es necesario? ¿Qué tiene que ofrecer mundo de la Traducción?

Tres interrogantes básicos que dan lugar a muchos más, por qué no les echamos un vistazo a cada uno de los tres.

¿A qué hace referencia “open source”?

 “Open source” cómo bien indica su nombre hace referencia al código de programación de un determinado programa informático y la condición de que este no está encriptado para dificultar su acceso al público y permitirlo solo a desarrolladores informáticos acreditados por el creador. Y por tanto estos programas siempre se encuentran bajo licencia “creative commons” lo que los hace gratuitos y de libre acceso.

Esto para el proyecto “open source” supone contar con una vasta comunidad de desarrolladores informáticos dispuestos a poner sus conocimientos y capacidades a disposición del mundo, gratuitamente.

¿Por qué es necesario?

Porque permite acceder a programas de forma legítima a todo aquel que disponga de un ordenador y una conexión a Internet sin necesidad de pagar una licencia abusiva.

Porque permite que la cultura crezca y se expanda sin barreras y siempre siendo creada por personas capaces y sin la más mínima intención de lucrarse.

Porque por medio de donaciones privadas irrisorias se es fácil conseguir productos gratuitos a la altura de cualquier programa informático de pago.

Porque implantando estos sistemas en los sistemas informáticos de nuestros centros educativos y administrativos podemos invertir millones de euros en licencias en mejores infraestructuras (incluso en crear nuevas para sacar a los niños de primaria de los barracones preconstruídos), etc.

¿Qué tiene que ofrecer mundo de la Traducción?

Infinidad de herramientas de todo tipo, que paso a enumerar a continuación:

  1. OmegaT: del que ya habló nuestra compañera Ana en este artículo.
  2. OpenOffice: entorno ofimático completísimo y capaz de sacarle los colores a Microsoft Office.
  3. Inkscape: perfecto para el retoque de imágenes vectoriales.
  4. Gimp: el Photoshop “open source”.
  5. Scribus: no es tan bonito como InDesign de Adobe, pero hace lo mismo por 356€ menos.
  6. Calibre: potentísimo gestor de libros y documentos electrónicos.
  7. Ubuntu: una de las distribuciones del sistema operativo Linux más conocidas un par de cientos de euros más barato que Windows y unas decenas más que MacOsX.
  8. Android creo que no necesita presentaciones.

Hay que no puedo listarlos todos aquí, así que de momento solo puedo aconsejaros que os paséis por Aula.int, el aula virtual de Traducción de la falcultad de Traducción e Interpretación de nuestra universidad que contiene muchísimas más herramientas “open source” para traductores e interpretes. En estos momentos estamos trabajando en su migración y remodelación, pero en los próximos meses estará disponible en Aulaint.es, con un enfoque más actual y social (lo anunciaremos en estas páginas cuando llegue el día).

Un saludo y ya sabéis: que sea de pago no lo hace precisamente único ni mejor. 😉