+Tools: un paquete de herramientas para el traductor

Os presentamos hoy +Tools, un paquete de herramientas para el traductor que permite la automatización de tareas básicas en Microsoft Word. Desarrollado por la empresa estadounidense Wordfast LLC, está disponible para Windows y Mac.

+Tools ofrece una serie de recursos, siendo su herramienta de alineación de textos y su extractor de terminología los únicos que requieren del uso del motor de memoria de traducción Wordfast. Para trabajar con +Tools, basta con entrar a Microsoft Word e incorporar a su lista de plantillas la plantilla “PlusTools.dot”.

Una vez hecho esto, ya podemos entrar en el menú de +Tools.

En la pestaña Files podremos seleccionar uno o varios archivos en los que llevar a cabo una determinada tarea: buscar/reemplazar, estadísticas del documento, conversión de caracteres y formatos, recuperación de contraseñas que protejan al documento frente a cambios no autorizados, comparación de párrafos o segmentos en documentos casi idénticos, etc. Con la herramienta de alineación podremos generar memorias de traducción basadas en un texto origen y su correspondiente traducción. También podemos extraer terminología de un corpus de documentos o aplicar etiquetas a archivos HTML.

+Tools es freeware, lo que significa que podéis descargarlo y comenzar a trastear con él totalmente gratis. ¡Os dejamos entretenidos!

OmegaT, la herramienta de traducción asistida libre

Aunque el líder indiscutible del mercado de herramientas de traducción asistida sea Trados, en el mundo del software libre también es posible encontrar alternativas. Una de ellas es OmegaT, aplicación escrita en Java y orientada al profesional de la traducción, ya que permite gestionar proyectos completos en formato Word 2007 XML, solo texto (.txt), Open Office o HTML.

Como herramienta de traducción asistida que es, Omega T nos permite crear, importar y exportar nuestra propia memoria de traducción en formato TMX. Esta memoria parte de traducciones anteriores para ofrecer coincidencias parciales al usuario, que a su vez la amplía y enriquece progresivamente, sin olvidar la propagación de coincidencias a lo largo del documento que se traduce.

Omega T incorpora varias características interesantes: la posibilidad de configurar la segmentación, traducir varios archivos simultáneamente y consultar de igual forma múltiples memorias de traducción, glosarios y diccionarios. Asimismo, la navegación y tratamiento del documento es similar a la de los editores de texto avanzados, con la opción de personalizar nuestro entorno de trabajo. Podemos consultar el texto origen de segmentos ya traducidos, realizar búsquedas precisas y activar la opción de corrección ortográfica. Omega T también puede trabajar con Google Translate para ofrecer traducciones automáticas al usuario. Una vez terminada la traducción, la herramienta nos ofrece la posibilidad de llevar a cabo una comprobación de las etiquetas del texto.

Es igualmente interesante comentar la estructura de carpetas que crea Omega T para cada proyecto de traducción. El usuario guarda el texto origen en una carpeta determinada, al igual que más tarde la traducción aparecerá en otra carpeta destinada a tal fin. Antes de comenzar, el usuario puede disponer los glosarios, diccionarios y memorias que planea utilizar en sendas carpetas. ¡Así, todo está en orden!

Como podéis ver, merece la pena descargar este software completamente gratuito y explorar todas sus posibilidades.

Google Translation Toolkit: cómo funciona (II de II)

Continuamos con Google Translation Toolkit en este post en el que, de forma muy breve, queremos explicaros cómo funciona este editor. Sus creadores lo esquematizaron a la perfección en la siguiente imagen:

El procedimiento, como podéis ver, es sencillo. Accedemos a Google Translator Toolkit desde nuestra cuenta de Gmail. Una vez en la pantalla de inicio de la aplicación, podremos ver todas las traducciones o filtrarlas según una serie de criterios. Como no tenemos ninguna, pinchamos en el botón “Subir”. Aparece una nueva ventana en la cual podremos subir el documento con el que deseamos trabajar, darle un nombre y especificar las lenguas de trabajo. Es también el momento de decidir si vamos a usar memorias de traducción y/o glosarios, así como la configuración de los mismos. Una vez esté todo listo, iniciamos el proceso de subida, que tardará unos momentos.

Ahora ya podemos comenzar a trabajar. Con Google Translator Toolkit, la primera traducción de nuestro documento corre a cargo de Google Translate. A partir de ahí, seremos nosotros mismos los que revisemos y mejoremos el resultado según nuestro criterio, lo que a su vez revertirá en la progresiva mejora de Google Translate, un sistema basado en datos estadísticos.

Aunque preferimos dejar que vosotros mismos descubráis todas sus posibilidades, os adelantamos que Google Translator Toolkits incorpora el concepto de segmentación sobre el que se trabaja en traducción asistida. Asimismo, podéis añadir comentarios, valorar las traducciones proporcionadas por la memoria de traducción, modificarlas, personalizar vuestro entorno de trabajo o revisar la ortografía. Al terminar, solo hay que marcar la traducción como completa y descargarla o compartirla como creáis conveniente.

¡Animaos a aprovechar este servicio de Google!

Google Translator Toolkit: el toque humano (I de II)

Si Translate supuso la entrada de Google en el mundo de la traducción automática, hoy queremos daros a conocer otro servicio, igualmente gratuito, pero descrito por sus creadores como el “toque humano” del que dicha traducción precisa a veces. Hablamos de Google Translator Toolkit.

Google Translator Toolkit es un sencillo editor de tipo WYSIWYG (What You See Is What You Get) cuya utilidad no es otra que la de permitir al usuario mejorar las traducciones exclusivamente automáticas de Google Translator. Con este fin podemos descargar, ver, realizar, editar, compartir, publicar e incluso puntuar online nuestras traducciones o las de otros usuarios, así como trabajar con glosarios en formato CSV y memorias de traducción, bien creadas desde cero o bien subidas en formato TMX. Toda esta colaboración será tan libre como la permitan los autores de dichos recursos y traducciones al brindar o restringir a otros usuarios el acceso a los mismos. Por ejemplo, las memorias de traducción pueden ser de acceso público o restringido, y en este último caso únicamente podremos descargarlas y compartirlas si, además de darnos acceso a ellas, nos señalan como sus propietarios.

El editor permite la subida de documentos en los formatos de archivo más comunes como Word, Open Office o HTML, a partir de la URL de la página cuyo contenido deseamos traducir o incluso de artículos de Wikipedia o Knols. Los textos origen pueden ocupar hasta 1 MB, mientras que las memorias de traducción pueden ascender hasta los 50 MB. En total, podemos subir hasta 1 GB de traducciones, glosarios y memorias de traducción al año.

Google Translator Toolkit debe entenderse como una de las herramientas de memoria de traducción disponibles hoy día, cuya intención es la de agilizar y facilitar el trabajo al traductor. Por supuesto, nada tiene que ver con software plenamente profesional y de pago como pueda ser OmegaT o Trados, pero creemos que sigue siendo útil que lo conozcáis.

ForeignDesk – Integrated Translation Environment

Aunque se trata de un programa algo antiguo (es de 2002) y que no cuenta con demasiadas actualizaciones (la última en 2009), creemos que es muy interesante comentarlo aquí, ya que permite gestionar proyectos de traducción de manera muy sencilla. Es un software de código abierto desarrollado por Lionbridge que, dentro de un mismo entorno, incluye una memoria de traducción, una aplicación para gestionar terminología y un asistente de proyectos. Trabaja principalmente con ficheros en formato HTML.

Tiene como punto débil el no poder coordinar un mismo proyecto con varias personas de forma remota, pero eso ya entra dentro de los programas de trabajo colaborativo.

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